Un poco de historia...

La Pedrera es uno de los más antiguos balnearios del departamento.

El antiguo conjunto de casas que data de 1898, se asoma al mar en un auténtico balcón que caracteriza al balneario desde sus orígenes.

A La Pedrera se la conocía antiguamente como Punta Rubia, ya que los antiguos marinos al divisar desde el mar el color de sus arenas le dieron ese nombre.

Su geografía característica -el gran acantilado y los roquedales en punta-, la ventosa rambla y la sensación del pueblo que se respira en el conjunto, la convierten en un lugar de mucho encanto. Visualizar desde allí los amaneceres y la luna llena reflejada en el Océano proporciona un espectáculo que siempre nos maravillará.

Sus historias de naufragios van desde el siglo XVIII hasta nuestros días, cargados de leyendas, y tienen como testigo los restos del Katay en el desplayado sur ("Playa del Barco").

En la calle principal encontramos la antigua y hermosa Iglesia, cuya campana perteneció a un barco hundido en estas costas.

Inmobiliaria La Pedrera - Arrospide

Escudo de la familia ArrospideLa Pedrera conserva su característica de balneario aunque esté colmada su infraestructura turística.

La población de orígen familiar, posibilita la fácil integración; sin tiempo y sin apuro, el único reloj que funciona es el sol y la luna. No es posible urbanización a lo grande cuando el terreno escasea por lo cual La Pedrera sigue teniendo solamente una calle importante que al llegar a la rambla se bifurca; una interminable cuadra a la derecha hasta la playa mansa conocida como el desplayado y otra cuadra y media a la izquierda donde sorpresivamente se llega a la "Playa del Barco".

Afines de la década del 60' cuando ya existía el agua corriente y la luz que posibilitaban al Club La Pedrera realizar grandes eventos sociales y deportivos; se produce un vuelco en el enfoque del manejo de la propiedad de la tierra, transformando predios rurales con plantíos de papas, en espacios con proyección a la explotación turística de la franja costera. Este proyecto fue llevado adelante por el escribano Manuel Arrospide (Maneco), oriundo de una ciudad serrana sin costas, gran visionario, quien de acuerdo a las Ordenanzas Municipales de la época, compra tierra en mayor área tierra y fracciona abriendo la oferta a turistas e inversores nacionales y extranjeros.

Esa visión de emprendimiento turístico se concreta a nivel empresarial a mediados de la década del 80' instalando la Inmobiliaria Arrospide con todas las características de Empresa Familiar acorde a los códigos del balnaerio, que se mantiene hasta nuestros días.

Esos primeros años la Empresa se instala en la Avda. Principal contigua al Club Social, inmersa en lo que sigue siendo actualmente la cuadra comercial por excelencia. En el verano del 98' nos trasladamos a un local mas amplio, moderno, con amplio estacionamiento ubicado estratégicamente en la confluencia de las 2 vías de acceso a La Pedrera, sobre la Avda. Principal.

La Pedrera - Vida y milagros

Reseña

María Ferrer
Uruguay, Julio de 1998.

El departamento de Rocha cuyas costas Sur y Este limitan con el Océano Atlántico, fue creado por Ley el 7 dejulio de 1880, y el la de agosto de 1881 tuvo sus primeras autoridades, quedando desde entonces separado de Maldonado.

Las cartas de navegación y los estudios del Servicio Geográfico Militar consignan en los mapas que a los 34a 40' 15" de latitud Sur y 54a 9' 28" de longitud Oeste se encuentra el Cabo de Santa María.

Pocos grados más al Este, se insinúa una península angosta y pequeña denominada Punta Rubia.

Hasta hace poco tiempo, un mojón de piedra con la placa de bronce respectiva lo consignaban "in situ" para quien quisiera leerlo, cerca de la actual rampa por la que se baja hacia "la canaleta".

Pero el lugar tiene nombre de pila con bautismo de yodo y sal: es La Pedrera.

En tiempos de la colonia, el General español Gaspar de Vigodet que fuera Gobernador residente en Montevideo hasta 1814, privatizó la trasmisión inmobiliaria que se trasladó del Estado a los particulares entre sí.

El primer amanzanamiento del balneario fue realizado porel Agrimensor Adolfo Reis, está fechado en noviembre de 1 898 y le fue encargado por Román Arrarte, dueño de la enorme propiedad rural que lo abarcaba, y que posteriormente heredó Angela, una de sus doce hijos, casada con Florencio Fernández. Como era natural por tratarse de una extensión de campo, se hallaba cercado por alambre, y poseía portera aproximadamente en la actual entrada sobre Ruta 10, frente al casco de estancia que allí continúa.

El primer plano muestra cuatro manzanas, dos frente al mar, y otras dos detrás de éstas. Hacia el año 1910 habían levantado sus casas unas diez familias, todas ellas "genéticamente" atraídas por la bravura de la costa, ya que se trataba de italianosy vascos, o sus primeros descendientes en otros casos. Para 1920, la población se había duplicado y en diez años más, había unas treinta familias que se trasladaban a La Pedrera para pasar tres a cuatro meses al año.

Muchas de las primeras construcciones han desaparecido porque se trataba de casillas de madera que particularmente en la ramblano soportaron las inclemencias a que estuvieron sometidas, pero en la mayoría de los casos y en el mismo lugar, se encuentran actualmente las casas de los descendientes delas familias fundadoras, algunas de ellas levantadas en ladrillo de veinte centímetros por cuarenta, asentado en barro.

Se conservan asimismo, gracias a continuos cuidados y reparaciones, algunas antiguas de madera, en calles no tan expuestas.

Y aún está en pie la primera, que consta de un único recinto de piedra arrancada al propio suelo y unida por una delgada argamasa.

No es posible urbanizar "a lo grande" cuando el terreno escasea, por lo cual La Pedrera sigue teniendo una calle central, que al llegar a la rambla se bifurca: una interminable cuadra a la derecha, y otra y fracción a la izquierda, lueeo de la cual comienza "la bajada del hotel" que se abrió hacia 1950.

La "casa de piedra" está en la rambla, de Ia principál a la izquierda siendo la última construcción antes de la esquina.

Puede apreciarse al frente una puerta de madera de las llamadas "de rancho", que oficiaba de puerta y ventana a la vez, pues podía abrirse en forma independiente la parte superior conservando la inferior cen-ada.

La casa perteneció desde cerca de 1925 hasta hace dos años a la familia Bertone, aunque su construcción no fue ordenada por ésta, como posteriormente veremos. Actualmente no puede accederse a su interior pues está seriamente fisurada, y de desear conservarla sería menester encarar su restauración.